Usted está aquí

Enebro

Características de la planta

El enebro, en botánica llamado con el binomio Juniperus communis Bauh, es una planta aromática muy conocida y apreciada. Su característico olor balsámico y resinoso es típico de las coníferas, y más precisamente de la familia Cupressaceae, a la que pertenece.

Los nombres comunes incluyen enebro rastrero, sabina morisca, jabino, enebro achaparrado, gurbiezo, sabina rastrera y gurbizu entre otros.

Puede desarrollarse como un árbol de hasta seis metros de altura, o como un arbusto modesto de 50 cm de altura, como sucede en las altas montañas, pero incluso puede tener una postura postrada como en la subespecie enana de Juniperus communis.

Tiene un tallo sinuoso, no regular, con una corteza áspera de color marrón rojizo.

Tiene hojas sésiles muy finas y afiladas hasta tal punto que se llaman agujas. Son de color verde y crecen de tres en tres en vertical alternante. En la parte inferior se pueden ver dos franjas blanquecinas.

Siendo una planta dioica, separa los órganos masculinos y femeninos; en esta planta no sólo en diferentes flores, sino también en diferentes plantas.

Mientras que las flores masculinas son amarillentas, las femeninas son verdosas, pero ambas son traídas a la axila foliar de las respectivas plantas madres.

Lo que generalmente se identifica como fruto, pero en realidad no lo es, porque el enebro es una gimnosperma, y estos no dan fruto, se llama baya o más técnicamente gálbulos.

En realidad, los gálbulos son óvulos maduros que se hinchan y se vuelven carnosos. Son de color verde y luego se vuelven de color azul-negro cuando maduran; a menudo se cubren con una resina del mismo color. Se derivan de la fusión de tres escamas carnosas y las cicatrices basales revelan su origen.

Las semillas están contenidas dentro de los gálbulos y cada una de ellos contiene tres, de color marrón claro.

Planta de enebro

Cultivo y origen

 Es un árbol que crece en casi todas partes del mundo, desde Europa, principalmente en Europa central, hasta Asia, desde África del Norte hasta América.

Prefiere lugares sin cultivar, bosques áridos, pero bien soleados y con algo de ventilación. Su adaptabilidad significa que la altitud no es un problema tan bien como la temperatura, pero no debe caer muy por debajo de cero.

Los suelos sueltos, blandos y bien drenados son los preferidos, pero también en el caso del sustrato, el enebro se adapta sin dificultad. Al ser una planta de exterior también podemos evitar regarla durante la temporada invernal, pero el verano no debe prolongar los períodos de sequía demasiado largos, empapando el suelo profundamente al menos una vez a la semana.

Su propagación puede ocurrir tanto por simiente, se recomienda sembrar en semillero y luego trasplantar las pequeñas plantas en el campo, como por corte; también en este caso se recomienda el uso de macetas para un mejor enraizamiento.

Partes utilizadas

Los fármacos de enebro son las bayas, también llamados gálbulos, o más bien óvulos maduros y agrandados.

Tienen un sabor aromático típico debido a la presencia de glándulas que desprenden una esencia resinosa.

Para ser un fármaco de buena calidad, no más del 10% de frutos inmaduros deben estar contenidos en el lote.

Frutos del enebro

Técnicas de cosecha

La cosecha se realiza mayormente de forma espontánea, pocas cosechas son aptas para el mero propósito herbal, aunque no es improbable.

El gálbulo se recoge estrictamente a mano, al límite con la ayuda de cortadores. Hay que tener cuidado de usar guantes de jardinería para protegerse de las picaduras de las agujas de las hojas, que crean cortes y pinchazos que crean una sensación de ardor molesto.

Se almacenarán en recipientes de vidrio o porcelana y, si es posible, se protegerán de la luz solar directa.

Usos en la historia

Las propiedades antisépticas del enebro se conocen desde el siglo XIV, gracias al padre franciscano Mauricio de Toulon, que creó por primera vez una mezcla de plantas, que también contenía bayas de enebro, para la desinfección en barcos que transportaban personas infectadas.

En el siglo pasado, un tipo de jabón con grasa, alquitrán, carbonato sódico y aceite de enebro fue recomendado para el cuidado del eccema de la mano.

Principios activos (descripción de los componentes)

Un aceite esencial especialmente fragante y balsámico se obtiene a través de la destilación por vapor, con un rendimiento de hasta el 2%. Es rico en pineno, sabineno, alcanfeno, cariofileno, limoneno y terpinol.

Además, las bayas contienen una sustancia amarga, juniperina, azúcares, resina, cera, sales de calcio y potasio.

Beneficios y propiedades medicinales del enebro

Expectorante balsámico

El alto porcentaje de esencia alcanforada hace que las bayas de enebro tengan una excelente acción balsámica, ideal en casos de resfriados y congestión nasal. Además, si el moco está presente, también actúa como un expectorante mucolítico.

Antiséptico

Al expectorante se le debe añadir el efecto balsámico antiséptico. En los procesos inflamatorios de las vías respiratorias, permite una recuperación más rápida de la actividad respiratoria normal. El aceite esencial utilizado en la piel también actúa como un antiséptico, cuanto más concentrado esté, pero tenga cuidado porque si está demasiado concentrado puede provocar irritación de la piel.

Hipoglucemia

Recientemente se ha descubierto que la decocción de las bayas posee propiedades hipoglucémicas, las cuales pueden ir a reemplazar o interactuar con terapias de diabetes mellitus dependiente de insulina o no independiente. Sin embargo, nunca actúe por iniciativa propia, sino que siempre busque el consejo del médico tratante.

Contraindicaciones

Evite el uso si está embarazada o cree estarlo, ya que esto puede causar contracciones uterinas.

Contraindicado en casos de enfermedad renal.

Advertencias

El uso prolongado o sobredosis puede llevar a problemas renales.

El uso del aceite esencial tópico puede provocar episodios de sensibilización acompañados o no de irritación cutánea.