Laurel

Generalidades y características

El laurel también se llama lauro, por su nombre botánico, Laurus nobilis. En Gran Bretaña se llama Laurel o bahía dulce, en Francia Laurier, Lorbeerbaum en Alemania y Alloro en Italia.

En la especie Laurus nobilis se pueden identificar dos tipos diferentes de variedades: la angustifolia con hojas estrechas y largas y la aurea con hojas que tienden al amarillo, pero ambas siempre Laurus nobilis, pertenecientes al género Laurus, familia de las lauráceas.

Como planta, el laurel es un arbusto que puede alcanzar el tamaño de un árbol, normalmente de tamaño pequeño, pero a veces si el suelo y el clima son favorables, puede llegar a los ocho metros de altura. Es una planta de hoja perenne, lo que significa que nunca pierde completamente sus hojas y por lo tanto se puede encontrar durante todo el año, ya que estas son principalmente las partes que se utilizan.

Las hojas oblongo-lanceoladas tienen un pequeño peciolo, un margen entero y una página coriácea. Son suaves, ligeramente onduladas y tienen un intenso y característico aroma.

En la axila de las hojas, las inflorescencias crecen en racimos o los brotes axilares son de color amarillo pálido, casi blanco, debido al delicado color de los pétalos de las pequeñas flores dioicas. Hay 12 estambres, con los filamentos libres entre ellos. El ovario, por el contrario, es unilocular y uniovular. La floración tiene lugar con los primeros tepores de primavera de marzo y abril.

El fruto resultante es una baya ovoide negruzca, que puede ser recogida en septiembre-octubre. Sólo contiene una semilla.

Laurel

Origen y cultivo

Es una planta originaria de Asia Menor, pero desde tiempos inmemoriales se ha adaptado a las temperaturas de la cuenca del Mediterráneo, tanto en Europa como en África, tanto que ahora puede considerarse parte de la flora local. De hecho, se encuentra tanto silvestre como cultivada, debido a su ambicioso uso culinario de las hojas, desde la llanura hasta los primeros rasgos montañosos.

Es una planta muy resistente, rústica, que crece sin dificultad tanto en campo abierto como en maceta, ya sea a pleno sol o a la sombra. Teme a las corrientes de aire, pero no a las zonas ventiladas, y a los estancamientos de agua. Por esta razón, la mejor tierra que se puede utilizar para plantar el laurel es una tierra blanda, bien drenada, muy importante si la planta se va a colocar en una maceta. Si observas que las hojas están oscurecidas, significa que estás regando demasiado o que hay estancamientos. Y si las hojas son amarillas y caídas, entonces es lo contrario: poca agua o el suelo drena demasiado rápido.

Durante cortos períodos es capaz de soportar incluso temperaturas de unos pocos grados bajo cero.

La propagación se realiza ya sea por medio de la semilla, que primero debe hacerse permeable al agua y al gas por medio de pequeños arañazos en el tegumento exterior, o por medio de un corte, que sigue las reglas comunes de este tipo de transplante.

Hojas de laurel

Partes usadas del laurel

La parte usada de esta planta son las hojas y las bayas. La época idonea para la recolección de las hojas es julio, mientras que la de las bayas es a finales de verano, a principios de otoño cuando están maduras.

Técnicas de cosecha

La mejor técnica, pero quizás más cara, es a mano, ya que así no se arruina ni la cosecha ni la planta. La técnica más rápida, por otra parte, implica el uso de una máquina que arranca todas las hojas de la rama.

Propiedades - descripción de los ingredientes activos

Los ingredientes activos del laurel se encuentran en el aceite esencial que se extrae principalmente de las hojas, pero también de las bayas maduras. La mitad del aceite que se puede extraer está compuesto por 1,8 de cineol. Los componentes restantes son alfa pineno, linalool, terpinol; esto en lo que respecta a la presencia de alcoholes, pero también hay rastros de taninos, azúcares, resinas y mucílagos.

Cabe destacar la presencia de dos moléculas características de esta planta, el laurenobiolide y el costunolide, dos lactonas sesquiterpénicas.

Bayas de laurel

Laurel: Beneficios y productos

El uso del laurel se utiliza principalmente como agente antirreumático. Su aceite, de uso externo, es uno de los mejores productos que combinan el poder intrínseco del aceite con el del masaje.

La presencia de cineol y alfa pineno dan a las hojas un poder balsámico de no poca entidad, muy apreciado como alternativa al alcanfor o al eucalipto. Un inconveniente de usar el laurel como balsámico reside quizás en su aroma, ya que puede asociarse con las anguilas asadas. De hecho, las hojas de laurel son el condimento clásico al cocinar este sabroso plato.

Junto al poder balsámico, también está el poder expectorante y carminativo, que elimina el aire del estómago y los intestinos.

Las hojas también tienen un poder antiséptico externo, sobre la piel, pero también sobre las mucosas externas, de la boca de una manera particular.

Productos en el mercado

En el mercado se encuentran fácilmente las hojas enteras o picadas, utilizadas no sólo en la cocina, sino también para preparar infusiones y decocciones.

También hay extractos de fluidos y aceite esencial. El primero se utiliza internamente, el segundo para masajes o como estimulante de energía en baños y duchas aromáticas.

Contraindicaciones

No consuma en exceso.

Advertencias

Todas las plantas de "Laurus" son venenosas, por lo que hay que tener cuidado de no confundirlas en la cosecha, especialmente de no confundirlas con el laurel, al que se parecen mucho.